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  Nazarenos de Angustias en el interior de la Compañía de María (desconozco el autor) "La cumbre de Antequera" . Así han decidido ...

 

Nazarenos de Angustias en el interior de la Compañía de María (desconozco el autor)

"La cumbre de Antequera". Así han decidido llamar a la reunión que este jueves 10 de septiembre mantendrán los presidentes de los consejos y agrupaciones de toda Andalucía. Allí estará Isaac Vilches, velando por los intereses de la Semana Santa de Almería. Entre los puntos que se tratarán el más importante será el relativo a la celebración o no de la Semana Santa del próximo 2021. Aunque al final cada ente indidualmente tendrá potestad para decidir unilateralmente la decisión final, se va a intentar mantener una postura común en toda la comunidad.


En lo cofrade, como todo en la vida, hay dos formas de afrontar el día a día: sin hacer nada esperando que el tiempo pase o coger el toro por los cuernos y buscar soluciones a los reveses que la vida va poniendo día a día. Y con la pandemia que estamos viviendo pasa igual, con cabeza y prudencia hay que intentar evolucionar y dar un giro a las cofradías para adaptarse a los nuevos tiempos que estamos viviendo. Puede que no podamos disfrutar de las procesiones tal y como estamos acostumbrados, pero ahí es donde tenemos que adaptarnos y pensar en soluciones (como se están haciendo en todos y cada uno del resto de ámbitos de la vida).


Desde el pasado 15 de marzo (pistoletazo de salida de esta auténtica locura) han pasado casi seis meses en el que se han suspendido todas las procesiones, pero en los que se adaptado Misas, cultos, triduos y besamanos. Se han ido adaptando (mejor o peor) y la pregunta ahora es: ¿podrán adaptarse de alguna forma las cofradías para poder salir a la calle en la próxima Semana Santa? El miedo y la falta de tiempo hizo que nada pudiera hacerse en la pasada, pero ¿y para la próxima?


Los mentideros cofrades han sacado a la luz algunas de las propuestas que este jueves se van a debatir en Antequera. Parece ser que desde Cádiz se propone redactar un protocolo con el beneplácito de los ayuntamientos en el que se controle la asistencia y se reduzcan los itinerarios. En Córdoba suman a estas ideas la de utilizar unas pequeñas andas con los titulares. Hay gente con ganas, hay gente pensando, hay gente que se adapta. Otros no.


Las propias características de la Semana Santa de Almería hacen que lo que en otros lugares son impedimentos aquí no sean problema. En primer lugar, los abonos de las sillas de la carrera oficial (que ojalá lleguen algún día, pero que ahora no existen). Si no hay gradas, ni tribunas, ni sillas el próximo año, no pasa absolutamente nada de nada. Eso es solo un detalle del que se puede prescindir en esta situación extraordinaria que vivimos. En segundo lugar, los cortejos. Por desgracia, en nuestra Semana Mayor no son numerosos y no deben representar un problema demasiado importante. Incluso, la opción de los numerus clausus puede ser la más apropiada, aunque siendo realistas no creo que se llegara a tal necesidad.


Así pues, los hermanos que participan en una procesión no deben ser la excusa para suspender las procesiones. Pocos nazarenos (todos tapados), acólitos manteniendo las distancias de seguridad, músicos con sus propias medidas... Nada de esto es un problema en Almería. Pero si no, pues un año en silencio, ¿qué problema hay? Y cortejos reducidos, ¿no se puede salir así a la calle ante esta eventualidad? ¿No es mejor esto que nada?


Visto esto, creemos que hay dos problemas fundamentales ante la posibilidad de que las cofradías puedan salir a la calle en 2021. Por un lado, los costaleros, parte esencial de las procesiones de Semana Santa en las últimas décadas (no en las anteriores). Descartamos la opción de las ruedas por la imposibilidad técnica de colocarlas en los actuales pasos. Y también abandonamos la idea de que una cuadrilla de costaleros se meta debajo de un paso con todo lo que ellos supone en contra de la lógica y la legalidad. ¿Y entonces? ¿Hay otra posibilidad? Por supuesto: sacar a los titulares en andas cargadas por un número reducido de portadores con sus mascarillas y medidas de seguridad oportunas sin que sea un lugar cerrado. Todos queremos ver esos magníficos misterios por las calles, esos maravillosos palios alejándose en la noche... Pero ahora no se puede. ¿No será mejor montar unas preciosas andas, con toda la majestuosidad que los priostes son capaces de plasmar, que no dejar a los titulares en el interior de los templos? No es una opción descabellada; de hecho, se ha hecho así casi toda la vida. Y no es para siempre; es cuestión de adaptarse.


El otro problema (quizás el más controvertido) es el público. Está claro que las procesiones de Semana Santa atraen a buena parte de la sociedad, por devocion, fe, curiosidad o por la razón que cada uno tenga. Y año tras año la gente en las calles de Almería ha ido creciendo exponencialmente. ¿Pueden las cofradías arriesgarse a congregar a tanta gente y a favorecer los contagios esa semana? La respuesta es que ellas solas no. Necesitan coordinarse con el Ayuntamiento. Sí. Este debe convertirse en pieza fundamental, sin el que será imposible que las procesiones se celebren. La Agrupación y el Ayuntamiento deben encontrar fórmulas para que sea posible. Las cofradías quizás deban acortar itinerarios y estar mucho menos tiempo en la calle (lo que será más fácil con esas andas) y el equipo municipal debe ser capaz de trazar un protocolo para reducir o controlar la asistencia. Lo decía el lunes Antonio Burgos en ABC: "un protocolo de bullas". Seguro que lo hacen para Navidad. ¿Y por qué no para Semana Santa?


¿Sería tan "sacrílego" para los cofrades que cada procesión salga por su feligresía, en silencio, rezando, volviendo a los orígenes más espirituales, al sentido de las cofradías, por la noche huyendo de las masas, con los titulares en andas, con recorridos cortos? ¿No estamos maduros para afrontar ese cambio? ¿Preferimos quedarnos sin nada, no adaptarnos?


Lo que está claro es que si se quiere, se puede intentar. Se puede tener algo pensado, hablado y bien atado. Y luego Dios hará lo que crea más conveniente. Pero si las cofradías no quieren, si la Agrupación no está por la labor, bastará con dejar pasar el tiempo y al final decir que es que ya es tarde. Algo muy típico por estos lares. Cojamos el toro por los cuernos, presentemos un proyecto serio, un protocolo sólido y ningún concejal ni ningún consiliario ni ningún hermano mayor podrá echarlo atrás.

(Plano publicado en La voz de Almería) Nos sorprendía este pasado miércoles la Agrupación comunicando a las distintas hermandades y cof...

(Plano publicado en La voz de Almería)

Nos sorprendía este pasado miércoles la Agrupación comunicando a las distintas hermandades y cofradías el proyecto "de mejora" de la carrera oficial para la próxima Semana Santa de 2020. Y nos sorprendía para bien. Porque, aunque muchos quisiéramos que los cambios hubieran sido todavía mayores eliminando de una vez la obligatoriedad de discurrir por el Paseo de Almería, Isaac Vilches y su junta de gobierno han sido realistas y han preferido dar pasos firmes en pos de una carrera oficial que mejore sustancialmente las procesiones de la Semana Mayor de Almería.

Porque solo tenían que echarle redaños, abandonar el inmovilismo agrupacionista y cumplir la única condición que desde el palacio episcopal y desde la corporación municipal le han puesto: que por el Paseo había que pasar; aunque fuera un poquito, pero había que pasar. Y eso es lo que han hecho.

No vamos a tratar de explicar aquí las características de este proyecto del que tanto desde la propia Agrupación y la prensa ya se han desgranado las líneas maestras. Sino que nuestra intención es simplemente contar las bondades que, sinceramente, creemos que tiene el proyecto. O, más bien, una de sus dos opciones (que es la que nos encanta).

El proyecto es claro: una carrera oficial que comience en la torre de la catedral, que baje hasta la Patrona por Eduardo Pérez o por Cubo y que luego suba el Paseo, pero solo hasta Rueda López (donde está el Parrilla). O en el sentido inverso.

MEJORAS
Desde nuestro punto de vista, este proyecto que deben votar todas las hermandades tiene innumerables mejoras con respecto a lo que estamos acostumbrados. Vamos a enumerar algunas de ellas.

Para empezar, aunque no se destierra completamente el Paseo de los itinerarios, los metros que todas las cofradías se verían obligadas a transitar por esta arteria descienden en más de la mitad, siendo poco menos que algo testimonial. Así pues, de los 270 m que tenía antes, ahora solo 120 m serían obligatorios. Esto, que puede parecer una mera curiosidad, abre un sinfín de posibilidades a la hora de acceder o abandonar el Paseo.

Por otro lado, se incluye dentro de la carrera oficial la plaza de la Catedral y el primer templo de la diócesis, así como la visita al Santuario de la Santísima Virgen del Mar en el convento de Santo Domingo. Esta pasada Semana Santa de 2019, de las veintidós cofradías que salen a la calle en Almería desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección solamente tres cofradías no pasaron por la plaza de la Catedral (Borriquita -obligada-, Gran Poder y Coronación -no pasó por carrera oficial-), mientras que también fueron tres que no visitaron a la Patrona (Gran Poder, Coronación -no bajó al centro- y Prendimiento). La nueva fórmula daría mucho más sentido a las estaciones de penitencia durante la Semana Santa, visitando por partida doble templos muy importantes para todos los almerienses, en lugar de que sea solamente el centenario ficus del Paseo el que contemple todos y cada uno de los pasos.

Esta ampliación de la carrera oficial de 290 m a 675 m (de los cuales ya hemos visto que casi todas las cofradías ya lo vienen haciendo desde hace años), conllevaría además una distribución más variada de los asientos (esta vez parece que serán las esperadas sillas), que no se centraría solo en el Paseo, sino que sumaría otras zonas muy importantes como la plaza de la Catedral, plaza Virgen del Mar o la plaza Pablo Cazard, lo que haría mucho más atractivo el contemplar las procesiones en esas sillas.

Y, por supuesto, el deseo por parte de la Agrupación de ajustar los horarios eliminando esos incomodísimos huecos entre las distintas cofradías. Quizás sea algo utópico, pero es un paso fundamental en esta pretendida mejora de la carrera oficial de Almería.

LA MEJOR OPCIÓN
Sinceramente, cuanto más leemos el proyecto y lo analizamos más nos convencemos de que la opción más inteligente sería la de comenzar la carrera oficial en el Paseo de Almería a la altura del Parrilla y terminarla en la torre de la catedral. Al principio suena raro: ¿cómo vamos a ir al contrario de siempre? Pero si se piensa bien, poco a poco se van descubriendo ventajas.

En primer lugar está el sentido. ¿Es mejor empezar en el ficus y terminar en la catedral o empezar en la catedral y terminar en el ficus? Yo lo tengo claro. Más sentido tiene ir hasta el mayor templo de la diócesis y no hasta un árbol. La mayoría de las carreras oficiales que conocemos culminan realizando estación de penitencia en la catedral de turno. Es mucho más lógico.

Además, no os olvidemos que siempre será mejor para todos los componentes de los cortejos bajar el Paseo que no subirlo. Nazarenos, mantillas, músicos y costaleros seguro que entienden perfectamente este argumento.

Otra mejora que contemplamos si la carrera oficial comenzara en el Paseo es que el paso por la primera parte de esta carrera oficial sería mucho más temprano, lo que aumentaría la comodidad para una buena parte de público que se concentra en el Paseo y Virgen del Mar. No es de recibo que cofradías como Silencio, Soledad o Perdón, por poner solo tres ejemplos, pasen por la carrera oficial en plena madrugada lo que hace que mucho público haya abandonado la carrera oficial.


Comenzar la carrera oficial en el Paseo conllevaría una enorme posibilidad a la hora de poder acceder al palquillo de horas. Habría muchas opciones. La primera sería por el propio Paseo desde la Puerta de Purchena (norte), desde Ricardos (oeste) o Navarro Rodrigo (este). La segunda sería por la calle Lachambre (oeste), a la que se podría llegar desde Pablo Cazard (sur) o Conde Ofalia (norte). Y la tercera, por Rueda López (este) a la que se accedería por multitud de variantes (Reyes Católicos norte, Reyes Católicos sur, Marqués de Comillas, Javier Sanz, Rambla norte y Rambla Sur). Este abanico hace casi imposible los cruces y atascos entre cofradías.

La mayoría de cofradías no tendrían que variar su itinerario si no quisieran, simplemente haciéndolo al revés que en la actualidad. Ponemos los ejemplos de Soledad, Ángeles, Silencio, Amor, Perdón, Borriquita, Macarena, Sepulcro, Escucha, Calvario...).

Las cofradías de la parte sureste de la ciudad (Pasión, Caridad, Encuentro y Gran Poder) podrían llegar a Rueda López por varias opciones, sin necesidad de seguir subiendo como antes hasta Ricardos o Navarro Rodrigo. Pasión, por ejemplo, solo debería subir una calle (desde General Tamayo hasta Rueda López).

Por otro lado, las cofradías de la parte noreste (Estrella, Resucitado y Coronación) podrían acceder bajando la Rambla, por Javier Sanz e incluso por Juan Lirola. No olvidemos que la Estrella lleva ya dos años llegando hasta la catedral. Al final es solo hacerlo al revés.

Un caso especialmente beneficiado, desde nuestro punto de vista, sería el del Rosario del Mar que en estos años ha tenido que acceder a la carrera oficial demasiado pronto. Si esta opción fuese aprobada, podría rodear la plaza Virgen del Mar para callejear por las cuatro calles, visitar el convento de las Esclavas y bajar por Conde Ofalia hasta Lachambre. Esto le daría mucho más tiempo y facilitaría que el hueco entre la siguiente cofradía fuera mínimo.

Tampoco es demasiado complicado para las tres procesiones que salen desde el interior de la catedral. El Cristo del Escucha podría hacer lo mismo pero al revés sin ningún problema. Estudiantes podría salir en dirección a las Puras como siempre, ir a la Almedina para luego volver para hacer la carrera oficial. Y Prendimiento, igual: salir para Cervantes y meterse al Paseo por Ricardos (lo mismo que ahora pero al revés).

Por último, el acto del Encuentro en la plaza Circular (aunque ojalá decidieran llevárselo de nuevo a la plaza de la Catedral) podría adelantarse para luego subir hasta Rueda López y comenzar la carrera oficial hasta la catedral. No debe ser demasiado distinto a lo actual. Al final, es solo querer hacerlo.


Tras pasar por la Patrona y llegar a la catedral por Eduardo Pérez o Cubo (dependiendo de las dimensiones de los pasos de cada cofradía), la carrera oficial terminaría, tras el acto litúrgico en la puerta de la catedral, en su torre, ofreciendo tres posibilidades para emprender la vuelta a los templos. La primera sería la de subir por Cervantes para continuar por Mariana-Tiendas-Puerta de Purchena o Jovellanos hasta San Pedro. Muchas cofradías deberían tomar esta dirección.

Otra opción sería meterse por las Puras y José Ángel Valente, opción perfecta para cofradías que quieran dar la vuelta por Arráez (Santa Cena o Soledad, por ejemplo) o para las que quieren poner dirección a la Almedina (Angustias y Calvario, por ejemplo).

Y la última posibilidad sería la de bajar por Velázquez para rodear la catedral por sus muros en la ronda Beato Diego Ventaja, ofreciendo estampas espectaculares. La mayoría de las cofradías del sur de la ciudad deberían tomar esta opción.

JUNTAS DE GOBIERNO
Y ahora serán las propias hermandades las que tendrán que hablar y decidir el futuro; su futuro. Los hermanos mayores y sus juntas de gobierno deben olvidarse de personalismos, de egoísmos y de supuestas tradiciones mal entendidas para facilitar este cambio en la carrera oficial de la Semana Santa de Almería.

Ya no valen esas excusas de "es que yo siempre he tirado por ahí", "es que mi hermandad toda la vida ha hecho esto", "es que yo vengo desde muy lejos"... Todo eso ya no vale. Pensemos y soñemos como uno solo, busquemos lo mejor para la Semana Santa de Almería, hagamos los esfuerzos que haya que hacer, hallemos las soluciones a los problemas que habrá que solucionar (que serán muchos), pero no olvidemos que este paso lo llevan esperando los cofrades desde hace décadas.

Esperemos al mes de enero para ver qué sucede, para comprobar si las juntas de gobierno de todas las hermandades (por cierto, esperemos que las de Gloria se mantengan al margen en un tema que no les concierne) son capaces de ser valientes ahora que no hay posibilidad de echarle la culpa al de siempre. Ahora son ellos, solo ellos los que van a decidir el futuro de la Semana Santa de Almería.

Y, por supuesto, que no se extienda ese pensamiento que les gusta tanto a los cofrades inmovilistas que es el de "pues si eso ya para la próxima Semana Santa que ahora ya no da tiempo". Ahora ya no hay excusas; es vuestro momento y los cofrades no quieren engaños.

Y una vez que se apruebe, si Dios quiere, esperemos que se convierta en realidad, que desde aquel 2012 ya estamos curados de espanto por aquí. Porque a esta es (o debería).

(Fotografías de Javier Alonso para el Diario de Almería) Dos Semanas Santas lleva la cofradía de la Estrella pasando por la catedral d...

(Fotografías de Javier Alonso para el Diario de Almería)

Dos Semanas Santas lleva la cofradía de la Estrella pasando por la catedral de Almería. Y dos Domingos de Ramos en los que se ha producido un tapón en el cruce de la calle de las Tiendas y Jovellanos.

Dicho así parece que la culpa recae en la hermandad del barrio de Regiones Devastadas. Pero no es así. O sí. No sé. Aquí no pretendemos echar la culpa de nada a nadie, sino hacer ver a la Almería cofrade que en esa jornada existe un verdadero problema que es necesario arreglar.

Tampoco es que mientras la corporación de la Estrella llegaba a carrera oficial por la zona este de General Tamayo no hubiera ningún problema. No es cierto. De hecho, hace algunos años en esa misma esquina del Entremares ya hubo un parón de la hermandad de la Santa Cena mientras que los Ángeles terminaba de meterse en Lope de Vega. Pero ese problema se habló y se solucionó. Lo lógico.

El año pasado el tapón fue de proporciones increíbles: parones interminables, cruces, desesperación, nervios... Pero todos le echamos la culpa a la lluvia que había provocado retrasos en las salidas, dudas y modificación de horarios. Y es verdad que el agua que apareció en las primeras horas de la alegre tarde jugó una mala pasada a las cofradías de la jornada del Domingo de Ramos. Pero también es cierto que no fue la única culpable, puesto que con ella o sin ella los clientes del Puga hubieran visto nazarenos hartos de estar allí parados.

Y llegó la tarde del Domingo de Ramos de 2019. Y la cosa salió bastante bien, la verdad. Todo el mundo contento, pero no del todo. Para el profano que no sabe de qué estamos hablando, hacemos un repaso. Los Ángeles salía a las cuatro y cuarto de la tarde desde su lejano barrio para llegar a la plaza de la catedral a las siete y cuarto. La Estrella adelantaba la salida desde San Isidro a las cuatro y media con el objetivo de llegar a la plaza de San Sebastián y colocarse justo detrás de los Ángeles hasta carrera oficial, llegando a la catedral a las ocho menos diez. Mientras que la Santa Cena salía de su céntrico templo a las siete menos cuarto y llegaba al polémico cruce para meterse por Mariana justo cuando ya hubiera terminado de colarse por Lope de Vega el palio de la Estrella y llegar a la catedral a las nueve de la noche. Todo perfecto en el papel, aunque muy arriesgado.

La realidad es otra. La realidad es que el misterio de la Santa Cena se tiró de plantón en la puerta del Museo del Aceite veinticinco minutos de reloj. ¿Por qué? Pues porque la Estrella no había terminado de pasar por Tiendas. ¿Por qué? Por varias razones.

La primera es que los horarios de la tarde ya iban muy justitos. Un servidor se encontraba en la plaza de San Sebastián y pudo ver de primera mano cómo la cruz de guía de la Estrella ya estaba metida en dicha plaza mientras que el palio de María Santísima de los Ángeles estaba arriado en el Barea. No soy quién para decir por qué, pero la situación fue así. Quizás fuera porque la Estrella llegó con algo de adelanto o quizás fuera porque los Ángeles iba con algo de retraso. Ni idea. Pero el caso es que los horarios están muy muy justos la tarde del Domingo de Ramos y cualquier desliz (comprensible) los tira por tierra.

La segunda de estas razones es que el tren que se formó desde la plaza de San Sebastián hasta el Paseo es complicado que ande de una forma fluida. Sobre todo al pasar por la estrechez de la calle de las Tiendas. Dependiendo de las dimensiones de cada paso, unos andan más ligero mientras que otros se lo tienen que tomar con más calma. Y el palio de la Virgen de la Estrella es lo de los que pasan por Tiendas muy despacio. Pero mucho mucho. Seguramente por sus dimensiones: es un palio bastante ancho. Y esta lentitud relentiza muy mucho el acceso de la cofradía de Regiones a la calle Lope de Vega, lo que redunda en el desarrollo de toda la noche. De hecho, aunque los Ángeles y la Estrella llegaron seguidas a Santiago, lo cierto es que la primera se fue yendo poco a poco hasta llegar con un buen hueco a la carrera oficial.

¿Qué soluciones podrían tomarse de aquí al próximo Domingo de Ramos? Desde esta página proponemos tres, unas más realistas y otras menos. La primera propuesta sería la de que la hermandad de la Estrella no pase por la calle Tiendas (por todo lo que les supone), revirando a la derecha por Hernán Cortés, plaza Marín, Marín y Jovellanos (tal y como hace el Amor el Martes Santo). Son más metros, pero estamos convencidos de que se tardaría menos tiempo y el acceso a Lope de Vega sería mucho más fluido.

La segunda de estas posibilidades es que la hermandad de la Santa Cena retrase un poco la salida para que cuando su cruz de guía llegue a la altura del Puga no haya ninguna de posibilidad de que esté allí el palio azul oscuro. Recordemos que en los últimos años la cofradía eucarística ha ido poco a poco retrasando su salida. Además, poco a poco el discurrir de la hermandad en la calle ha ido creciendo en fluidez y es más rápido su discurrir, aunque las largas paradas que tiene en Puras, catedral, Estudiantes o Virgen del Mar hacen que no se note mucho en el global.

La tercera y última es la más descabellada, si cabe. Es un cambio de orden entre la Estrella y Santa Cena, lo que obligaría a la primera a pasar la última por carrera oficial, retrasando mucho su llegada al barrio.

Esperemos que entre las tres hermandades de la tarde del Domingo de Ramos almeriense se pongan de acuerdo para que se solucione el problemático cruce y todos podamos disfrutar de una jornada preciosa (como hasta ahora) pero sin parones ni cruces. Seguro que sí.

Lunes de Pascua. Alegría a raudales por la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y, como jartibles que somos, pena por la semana que ...


Lunes de Pascua. Alegría a raudales por la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y, como jartibles que somos, pena por la semana que se fue como un rayo. Casi no la hemos visto pasar. Se esfumó sin darnos cuenta, pero dejándonos una sonrisa dibujada en el rostro.

Y como ya pasó, hay que hablar de ella. Y poco a poco ir analizándola. E ir viendo los aspectos que se pueden mejorar para la que viene. Que luego no se ponga la manida excusa de que ya no da tiempo.

Hoy queríamos hablar de los horarios de llegada a la carrera oficial y los consiguientes huecos entre hermandades. Desde hace años el Ayuntamiento está empeñado (y bien que hace) en que los almerienses puedan sentarse en carrera oficial para poder contemplar el paso de las cofradías: estrechamiento, más localidades, más altura e, incluso, asientos en otros lugares. Sin embargo, todo esto se queda cojo si la persona que se sienta en carrera oficial tiene que esperar un par de horas a que llegue la siguiente cruz de guía.

El que suscribe no se ha sentado nunca (ni cree que lo haga) en las gradas de carrera oficial. Pero se entiende que mucha gente lo haga. Y por eso las cofradías deben intentar que el paso de las cofradías por carrera oficial sea seguido, sin cortes, fluido. No sé si los huecos que se producen en Almería suceden en otras localidades; en las que conocemos, por supuesto que no.

Aquí no estamos para ofrecer soluciones. Para eso ya estás las propias hermandades y la Agrupación, que es la que debería imponer sus remedios. Porque mientras esta cuestión no se solucione, nos seguirá faltando un paso crucial en la Semana Santa de Almería. Todos ganaríamos: cofrades, espectadores e incluso las mismas corporaciones.


De los seis días que vamos a analizar (excluimos el Sábado de Pasión y el Domingo de Resurrección por razones obvias), solamente en dos las cofradías de ese día pasan seguidas por carrera oficial, haciendo mucho más atractiva al espectador (y telespectador) la jornada.

El Domingo de Ramos las tres cofradías de la tarde noche pasan una detrás de otra por carrera oficial (Ángeles, 20.30; Estrella, 21.30; Santa Cena, 22.30). Y el Miércoles Santo las cuatro que salen a la calle también lo hacen de forma continua (Calvario, 20.20; Prendimiento, 21.00; Macarena, 22.15; Estudiantes, 23.10).

Sin embargo, cuatro días de la Semana Santa presentan unos horarios en carrera oficial que son totalmente incomprensibles en la mayoría de los casos. El Lunes Santo es un caso sangrante. Con solo dos cofradías en la calle, estas no son capaces de ponerse de acuerdo para pasar seguidas por el Paseo de Almería. Son solo dos cortejos y que además discurren por lugares totalmente opuestos. No hay posibilidad de cruce. La cruz de guía de Pasión se pone en el palquillo de horas a las siete y media de la tarde, mientras que los espectadores deben esperar dos horas enteras hasta que aparezca la del Gran Poder. Dos horas nada más y nada menos. Y lo peor es que llevamos así dos años. Porque antes, aunque existían huecos, en medio se colaba Macarena y no pasaba nada. Pero ya llevamos dos Semanas Santas igual. ¿No podría adelantar Gran Poder su salida a eso de las seis de la tarde para llegar antes a carrera oficial y cerrar ese hueco? Así llegaría antes al Zapillo en un día de diario; que este Lunes Santo el Señor entró en el templo a las dos menos cuarto de la mañana.


Otro día que nadie quiere arreglar es el del Martes Santo. Este año solo con dos cofradías, pero los años anteriores pasaba lo mismo. Existe un hueco de dos horas entre la venia del Amor (22.30) y la del Perdón (00.30) que es insoportable. Este año solo con dos cofradías, pero años anteriores pasaba lo mismo: en 2017 Coronación llegaba a las ocho y cuarto, mientras que en 2018 lo hizo unos minutos después de las ocho. Este Martes Santo cuando la cruz guía del Amor estaba en la Puerta de Purchena, el Perdón estaba en Tiendas. Y me dirán ustedes que es que es mejor ir a buscarlas por las calles. Y no lo dudo; así lo hago yo. Pero entonces para qué ponemos gradas en carrera oficial.

El Jueves Santo cuenta desde hace unos años con cuatro cofradías en la calle y, gracias a Dios, los problemas iniciales se solventaron y a día de hoy no hay cruces ni parones. Sin embargo, lo que no se ha solucionado son los tres bloques en los que se parte la tarde noche al paso por carrera oficial. Rosario del Mar ha conseguido este año retrasar la pronta salida en media hora, pero su llegada a carrera oficial a las seis de la tarde hace que deban de pasar tres horas hasta que el Encuentro haga lo propio. Normal que a primera hora de la tarde las gradas estén más que vacías. Pero es que desde la cruz de guía de la corporación de Ciudad Jardín a la de Angustias en el palquillo pasan de nuevo casi dos horas, puesto que la calle Gravina está ocupada por la entrada del Rosario del Mar en Santo Domingo. Y para más inri todavía habría que sumar otro hueco de más de una hora para que llegue la del Silencio. Un auténtico vaivén difícil de encajar, pero muy difícil también de soportar para cualquier almeriense que se siente en carrera oficial. ¿Podría salir hacia otro lado Rosario del Mar y pasar más tarde por carrera oficial? ¿Podrían ajustarse esos huecos entre todos?

Y terminamos con el Viernes Santo. Una tarde noche que ha sufrido distintos vaivenes en los últimos años. La Semana Santa de 2014 fue la última en la que las tres procesiones discurrieron seguidas por el Paseo (Sepulcro, 22.30; Caridad, 22.55; Soledad, 23.15). Al año siguiente, el traslado de Caridad a Santa Teresa y la obligación por parte del obispado al adelanto de la salida del Santo Sepulcro hicieron que el hueco entre las dos primeras y la Soledad se fuera abriendo. Caridad salía tarde, pero a partir del año pasado comenzó a hacerlo a las siete de la tarde (lo que se ha visto casi inviable por los Oficios), por lo que el Viernes Santo se ha partido completamente en tres partes. El adelante en media hora de este año por parte de la Soledad no arregla este desaguisado, puesto que hace falta la implicación de todos.

La nueva junta de gobierno de la Agrupación de nuestra ciudad debería tomarse esto como una prioridad para que la Semana Santa de Almería siga creciendo. Es difícil (en algunos casos mucho), pero para eso está esta entidad, que debe dirigir a las hermandades para el bien común. Y, si las propias corporaciones no ponen su granito de arena, alguien las tendrá que obligar.

Todavía no se conocen oficialmente los itinerarios y horarios que cumplirán las cofradías de Almería en esta próxima Semana Santa de 2019...


Todavía no se conocen oficialmente los itinerarios y horarios que cumplirán las cofradías de Almería en esta próxima Semana Santa de 2019, pero ya podemos adelantar las líneas básicas de lo que será la Semana Mayor en nuestra ciudad.

En resumen, pocos cambios , aunque algunos muy importantes. La mayoría de las cofradías seguirán consolidando sus itinerarios en la calle y seguirán sin acortarse los huecos entre cofradías al paso por la carrera oficial en días como Lunes, Martes, Jueves y Viernes Santo. Hasta que la Agrupación no se decida a meter mano en ese problema no se podrá solucionar.

El Sábado de Pasión, la hermandad del Camino, con la canastilla y los respiraderos modificados y algunos otros detalles nuevos, repetirá horario e itinerario por la colonia de Araceli. En Piedras Redondas la hermandad de la Unidad también repetirá itinerario, aunque a día de hoy está sopesando salir media hora antes, ya que este año la Semana Santa cae después del cambio de hora.

El Domingo de Ramos la alegría nos desbordará y tres de las cuatro cofradías calcarán el horario e itinerario del pasado año. Los cambios vendrán de la mano de la hermandad de la Estrella que adelantará en media hora la salida (lo hará a las 16.30 h) para llegar a la plaza de San Sebastián justo cuando haya pasado la cofradía de los Ángeles. Además, la Estrella tiene pensado cambiar un par de calles en el recorrido de vuelta, aunque todavía está pendiente de la aprobación.

Las dos cofradías del Lunes Santo continuarán dejando un hueco entre ellas al paso por el Paseo de Almería. El Gran Poder repetirá tanto el horario como el itinerario. Sin embargo, la hermandad de Pasión introducirá un pequeño cambio en la forma de llegar a la catedral, puesto que en lugar de bajar por Lope de Vega seguirá por Mariana para bajar hasta la plaza por Cervantes.

En cuanto al Martes Santo, tanto Amor como Perdón repiten horario e itinerario. Sin embargo, la hermandad de Coronación vuelve a salir desde los Molinos, después de hacerlo por primera vez desde la capilla del Prendimiento. No conocemos todavía por las calles que discurrirá, ni su horario, ni si llegará este año también hasta la catedral. Pero lo que sí que es seguro es que saldrá y llegará a los Molinos. Esperaremos a los itinerarios oficiales. Por cierto, ganaría mucho el Martes Santo si se acortaran los huecos en carrera oficial.

Lo bien que salió todo el pasado Miércoles Santo, primer año con cuatro cofradías, ha hecho que este año no se mueva ni un hilo. Solamente la cofradía de Estudiantes se está planteando a día de hoy si llegar a la Puerta del Mar por la calle Alicante en lugar de por Pintor Díaz Molina. Por lo demás, todo igual.

El Jueves Santo lleva unos años funcionando bien con cuatro cofradías en la calle. Tanto la hermandad del Silencio como la del Encuentro harán exactamente lo mismo que la pasada Semana Santa. Sin embargo, van a existir algunos ajustes en las otras dos. Por un lado, Angustias adelantará su salida desde la Compañía de María en diez minutos (18.50 h) para ir más relajados al principio. Por otro lado, Rosario del Mar va a realizar cambios más importantes. Tras la finalización de la obra del Ayuntamiento, se recuperarán las calles José María de Acosta y Juez para llegar a la plaza de la Administración Vieja, dejando vía libre a Angustias por Arráez. Pero lo más importante es que ha conseguido el permiso del prior de Santo Domingo para salir media hora más tarde (17.30 h) y paliar un poco el inmenso hueco en carrera oficial entre ellos y las otras tres cofradías.

El único cambio que veremos el Viernes Santo será el histórico adelanto en la salida de la cofradía de la Soledad en media hora (20.30 h), estando mucho tiempo la Virgen en la calle con luz. Se intenta acortar el hueco entre las tres cofradías. Pero no será suficiente. Tanto el Santo Sepulcro como Caridad repetirán horario e itinerario.

Terminaremos con la alegría renovada el Domingo de Resurrección con la luz de una cofradía del Resucitado que también repetirá el itinerario y el horario. Quizás sea el último año en el que se repita. Ojalá.