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  Nazarenos de Angustias en el interior de la Compañía de María (desconozco el autor) "La cumbre de Antequera" . Así han decidido ...

 

Nazarenos de Angustias en el interior de la Compañía de María (desconozco el autor)

"La cumbre de Antequera". Así han decidido llamar a la reunión que este jueves 10 de septiembre mantendrán los presidentes de los consejos y agrupaciones de toda Andalucía. Allí estará Isaac Vilches, velando por los intereses de la Semana Santa de Almería. Entre los puntos que se tratarán el más importante será el relativo a la celebración o no de la Semana Santa del próximo 2021. Aunque al final cada ente indidualmente tendrá potestad para decidir unilateralmente la decisión final, se va a intentar mantener una postura común en toda la comunidad.


En lo cofrade, como todo en la vida, hay dos formas de afrontar el día a día: sin hacer nada esperando que el tiempo pase o coger el toro por los cuernos y buscar soluciones a los reveses que la vida va poniendo día a día. Y con la pandemia que estamos viviendo pasa igual, con cabeza y prudencia hay que intentar evolucionar y dar un giro a las cofradías para adaptarse a los nuevos tiempos que estamos viviendo. Puede que no podamos disfrutar de las procesiones tal y como estamos acostumbrados, pero ahí es donde tenemos que adaptarnos y pensar en soluciones (como se están haciendo en todos y cada uno del resto de ámbitos de la vida).


Desde el pasado 15 de marzo (pistoletazo de salida de esta auténtica locura) han pasado casi seis meses en el que se han suspendido todas las procesiones, pero en los que se adaptado Misas, cultos, triduos y besamanos. Se han ido adaptando (mejor o peor) y la pregunta ahora es: ¿podrán adaptarse de alguna forma las cofradías para poder salir a la calle en la próxima Semana Santa? El miedo y la falta de tiempo hizo que nada pudiera hacerse en la pasada, pero ¿y para la próxima?


Los mentideros cofrades han sacado a la luz algunas de las propuestas que este jueves se van a debatir en Antequera. Parece ser que desde Cádiz se propone redactar un protocolo con el beneplácito de los ayuntamientos en el que se controle la asistencia y se reduzcan los itinerarios. En Córdoba suman a estas ideas la de utilizar unas pequeñas andas con los titulares. Hay gente con ganas, hay gente pensando, hay gente que se adapta. Otros no.


Las propias características de la Semana Santa de Almería hacen que lo que en otros lugares son impedimentos aquí no sean problema. En primer lugar, los abonos de las sillas de la carrera oficial (que ojalá lleguen algún día, pero que ahora no existen). Si no hay gradas, ni tribunas, ni sillas el próximo año, no pasa absolutamente nada de nada. Eso es solo un detalle del que se puede prescindir en esta situación extraordinaria que vivimos. En segundo lugar, los cortejos. Por desgracia, en nuestra Semana Mayor no son numerosos y no deben representar un problema demasiado importante. Incluso, la opción de los numerus clausus puede ser la más apropiada, aunque siendo realistas no creo que se llegara a tal necesidad.


Así pues, los hermanos que participan en una procesión no deben ser la excusa para suspender las procesiones. Pocos nazarenos (todos tapados), acólitos manteniendo las distancias de seguridad, músicos con sus propias medidas... Nada de esto es un problema en Almería. Pero si no, pues un año en silencio, ¿qué problema hay? Y cortejos reducidos, ¿no se puede salir así a la calle ante esta eventualidad? ¿No es mejor esto que nada?


Visto esto, creemos que hay dos problemas fundamentales ante la posibilidad de que las cofradías puedan salir a la calle en 2021. Por un lado, los costaleros, parte esencial de las procesiones de Semana Santa en las últimas décadas (no en las anteriores). Descartamos la opción de las ruedas por la imposibilidad técnica de colocarlas en los actuales pasos. Y también abandonamos la idea de que una cuadrilla de costaleros se meta debajo de un paso con todo lo que ellos supone en contra de la lógica y la legalidad. ¿Y entonces? ¿Hay otra posibilidad? Por supuesto: sacar a los titulares en andas cargadas por un número reducido de portadores con sus mascarillas y medidas de seguridad oportunas sin que sea un lugar cerrado. Todos queremos ver esos magníficos misterios por las calles, esos maravillosos palios alejándose en la noche... Pero ahora no se puede. ¿No será mejor montar unas preciosas andas, con toda la majestuosidad que los priostes son capaces de plasmar, que no dejar a los titulares en el interior de los templos? No es una opción descabellada; de hecho, se ha hecho así casi toda la vida. Y no es para siempre; es cuestión de adaptarse.


El otro problema (quizás el más controvertido) es el público. Está claro que las procesiones de Semana Santa atraen a buena parte de la sociedad, por devocion, fe, curiosidad o por la razón que cada uno tenga. Y año tras año la gente en las calles de Almería ha ido creciendo exponencialmente. ¿Pueden las cofradías arriesgarse a congregar a tanta gente y a favorecer los contagios esa semana? La respuesta es que ellas solas no. Necesitan coordinarse con el Ayuntamiento. Sí. Este debe convertirse en pieza fundamental, sin el que será imposible que las procesiones se celebren. La Agrupación y el Ayuntamiento deben encontrar fórmulas para que sea posible. Las cofradías quizás deban acortar itinerarios y estar mucho menos tiempo en la calle (lo que será más fácil con esas andas) y el equipo municipal debe ser capaz de trazar un protocolo para reducir o controlar la asistencia. Lo decía el lunes Antonio Burgos en ABC: "un protocolo de bullas". Seguro que lo hacen para Navidad. ¿Y por qué no para Semana Santa?


¿Sería tan "sacrílego" para los cofrades que cada procesión salga por su feligresía, en silencio, rezando, volviendo a los orígenes más espirituales, al sentido de las cofradías, por la noche huyendo de las masas, con los titulares en andas, con recorridos cortos? ¿No estamos maduros para afrontar ese cambio? ¿Preferimos quedarnos sin nada, no adaptarnos?


Lo que está claro es que si se quiere, se puede intentar. Se puede tener algo pensado, hablado y bien atado. Y luego Dios hará lo que crea más conveniente. Pero si las cofradías no quieren, si la Agrupación no está por la labor, bastará con dejar pasar el tiempo y al final decir que es que ya es tarde. Algo muy típico por estos lares. Cojamos el toro por los cuernos, presentemos un proyecto serio, un protocolo sólido y ningún concejal ni ningún consiliario ni ningún hermano mayor podrá echarlo atrás.

(Plano publicado en La voz de Almería) Nos sorprendía este pasado miércoles la Agrupación comunicando a las distintas hermandades y cof...

(Plano publicado en La voz de Almería)

Nos sorprendía este pasado miércoles la Agrupación comunicando a las distintas hermandades y cofradías el proyecto "de mejora" de la carrera oficial para la próxima Semana Santa de 2020. Y nos sorprendía para bien. Porque, aunque muchos quisiéramos que los cambios hubieran sido todavía mayores eliminando de una vez la obligatoriedad de discurrir por el Paseo de Almería, Isaac Vilches y su junta de gobierno han sido realistas y han preferido dar pasos firmes en pos de una carrera oficial que mejore sustancialmente las procesiones de la Semana Mayor de Almería.

Porque solo tenían que echarle redaños, abandonar el inmovilismo agrupacionista y cumplir la única condición que desde el palacio episcopal y desde la corporación municipal le han puesto: que por el Paseo había que pasar; aunque fuera un poquito, pero había que pasar. Y eso es lo que han hecho.

No vamos a tratar de explicar aquí las características de este proyecto del que tanto desde la propia Agrupación y la prensa ya se han desgranado las líneas maestras. Sino que nuestra intención es simplemente contar las bondades que, sinceramente, creemos que tiene el proyecto. O, más bien, una de sus dos opciones (que es la que nos encanta).

El proyecto es claro: una carrera oficial que comience en la torre de la catedral, que baje hasta la Patrona por Eduardo Pérez o por Cubo y que luego suba el Paseo, pero solo hasta Rueda López (donde está el Parrilla). O en el sentido inverso.

MEJORAS
Desde nuestro punto de vista, este proyecto que deben votar todas las hermandades tiene innumerables mejoras con respecto a lo que estamos acostumbrados. Vamos a enumerar algunas de ellas.

Para empezar, aunque no se destierra completamente el Paseo de los itinerarios, los metros que todas las cofradías se verían obligadas a transitar por esta arteria descienden en más de la mitad, siendo poco menos que algo testimonial. Así pues, de los 270 m que tenía antes, ahora solo 120 m serían obligatorios. Esto, que puede parecer una mera curiosidad, abre un sinfín de posibilidades a la hora de acceder o abandonar el Paseo.

Por otro lado, se incluye dentro de la carrera oficial la plaza de la Catedral y el primer templo de la diócesis, así como la visita al Santuario de la Santísima Virgen del Mar en el convento de Santo Domingo. Esta pasada Semana Santa de 2019, de las veintidós cofradías que salen a la calle en Almería desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección solamente tres cofradías no pasaron por la plaza de la Catedral (Borriquita -obligada-, Gran Poder y Coronación -no pasó por carrera oficial-), mientras que también fueron tres que no visitaron a la Patrona (Gran Poder, Coronación -no bajó al centro- y Prendimiento). La nueva fórmula daría mucho más sentido a las estaciones de penitencia durante la Semana Santa, visitando por partida doble templos muy importantes para todos los almerienses, en lugar de que sea solamente el centenario ficus del Paseo el que contemple todos y cada uno de los pasos.

Esta ampliación de la carrera oficial de 290 m a 675 m (de los cuales ya hemos visto que casi todas las cofradías ya lo vienen haciendo desde hace años), conllevaría además una distribución más variada de los asientos (esta vez parece que serán las esperadas sillas), que no se centraría solo en el Paseo, sino que sumaría otras zonas muy importantes como la plaza de la Catedral, plaza Virgen del Mar o la plaza Pablo Cazard, lo que haría mucho más atractivo el contemplar las procesiones en esas sillas.

Y, por supuesto, el deseo por parte de la Agrupación de ajustar los horarios eliminando esos incomodísimos huecos entre las distintas cofradías. Quizás sea algo utópico, pero es un paso fundamental en esta pretendida mejora de la carrera oficial de Almería.

LA MEJOR OPCIÓN
Sinceramente, cuanto más leemos el proyecto y lo analizamos más nos convencemos de que la opción más inteligente sería la de comenzar la carrera oficial en el Paseo de Almería a la altura del Parrilla y terminarla en la torre de la catedral. Al principio suena raro: ¿cómo vamos a ir al contrario de siempre? Pero si se piensa bien, poco a poco se van descubriendo ventajas.

En primer lugar está el sentido. ¿Es mejor empezar en el ficus y terminar en la catedral o empezar en la catedral y terminar en el ficus? Yo lo tengo claro. Más sentido tiene ir hasta el mayor templo de la diócesis y no hasta un árbol. La mayoría de las carreras oficiales que conocemos culminan realizando estación de penitencia en la catedral de turno. Es mucho más lógico.

Además, no os olvidemos que siempre será mejor para todos los componentes de los cortejos bajar el Paseo que no subirlo. Nazarenos, mantillas, músicos y costaleros seguro que entienden perfectamente este argumento.

Otra mejora que contemplamos si la carrera oficial comenzara en el Paseo es que el paso por la primera parte de esta carrera oficial sería mucho más temprano, lo que aumentaría la comodidad para una buena parte de público que se concentra en el Paseo y Virgen del Mar. No es de recibo que cofradías como Silencio, Soledad o Perdón, por poner solo tres ejemplos, pasen por la carrera oficial en plena madrugada lo que hace que mucho público haya abandonado la carrera oficial.


Comenzar la carrera oficial en el Paseo conllevaría una enorme posibilidad a la hora de poder acceder al palquillo de horas. Habría muchas opciones. La primera sería por el propio Paseo desde la Puerta de Purchena (norte), desde Ricardos (oeste) o Navarro Rodrigo (este). La segunda sería por la calle Lachambre (oeste), a la que se podría llegar desde Pablo Cazard (sur) o Conde Ofalia (norte). Y la tercera, por Rueda López (este) a la que se accedería por multitud de variantes (Reyes Católicos norte, Reyes Católicos sur, Marqués de Comillas, Javier Sanz, Rambla norte y Rambla Sur). Este abanico hace casi imposible los cruces y atascos entre cofradías.

La mayoría de cofradías no tendrían que variar su itinerario si no quisieran, simplemente haciéndolo al revés que en la actualidad. Ponemos los ejemplos de Soledad, Ángeles, Silencio, Amor, Perdón, Borriquita, Macarena, Sepulcro, Escucha, Calvario...).

Las cofradías de la parte sureste de la ciudad (Pasión, Caridad, Encuentro y Gran Poder) podrían llegar a Rueda López por varias opciones, sin necesidad de seguir subiendo como antes hasta Ricardos o Navarro Rodrigo. Pasión, por ejemplo, solo debería subir una calle (desde General Tamayo hasta Rueda López).

Por otro lado, las cofradías de la parte noreste (Estrella, Resucitado y Coronación) podrían acceder bajando la Rambla, por Javier Sanz e incluso por Juan Lirola. No olvidemos que la Estrella lleva ya dos años llegando hasta la catedral. Al final es solo hacerlo al revés.

Un caso especialmente beneficiado, desde nuestro punto de vista, sería el del Rosario del Mar que en estos años ha tenido que acceder a la carrera oficial demasiado pronto. Si esta opción fuese aprobada, podría rodear la plaza Virgen del Mar para callejear por las cuatro calles, visitar el convento de las Esclavas y bajar por Conde Ofalia hasta Lachambre. Esto le daría mucho más tiempo y facilitaría que el hueco entre la siguiente cofradía fuera mínimo.

Tampoco es demasiado complicado para las tres procesiones que salen desde el interior de la catedral. El Cristo del Escucha podría hacer lo mismo pero al revés sin ningún problema. Estudiantes podría salir en dirección a las Puras como siempre, ir a la Almedina para luego volver para hacer la carrera oficial. Y Prendimiento, igual: salir para Cervantes y meterse al Paseo por Ricardos (lo mismo que ahora pero al revés).

Por último, el acto del Encuentro en la plaza Circular (aunque ojalá decidieran llevárselo de nuevo a la plaza de la Catedral) podría adelantarse para luego subir hasta Rueda López y comenzar la carrera oficial hasta la catedral. No debe ser demasiado distinto a lo actual. Al final, es solo querer hacerlo.


Tras pasar por la Patrona y llegar a la catedral por Eduardo Pérez o Cubo (dependiendo de las dimensiones de los pasos de cada cofradía), la carrera oficial terminaría, tras el acto litúrgico en la puerta de la catedral, en su torre, ofreciendo tres posibilidades para emprender la vuelta a los templos. La primera sería la de subir por Cervantes para continuar por Mariana-Tiendas-Puerta de Purchena o Jovellanos hasta San Pedro. Muchas cofradías deberían tomar esta dirección.

Otra opción sería meterse por las Puras y José Ángel Valente, opción perfecta para cofradías que quieran dar la vuelta por Arráez (Santa Cena o Soledad, por ejemplo) o para las que quieren poner dirección a la Almedina (Angustias y Calvario, por ejemplo).

Y la última posibilidad sería la de bajar por Velázquez para rodear la catedral por sus muros en la ronda Beato Diego Ventaja, ofreciendo estampas espectaculares. La mayoría de las cofradías del sur de la ciudad deberían tomar esta opción.

JUNTAS DE GOBIERNO
Y ahora serán las propias hermandades las que tendrán que hablar y decidir el futuro; su futuro. Los hermanos mayores y sus juntas de gobierno deben olvidarse de personalismos, de egoísmos y de supuestas tradiciones mal entendidas para facilitar este cambio en la carrera oficial de la Semana Santa de Almería.

Ya no valen esas excusas de "es que yo siempre he tirado por ahí", "es que mi hermandad toda la vida ha hecho esto", "es que yo vengo desde muy lejos"... Todo eso ya no vale. Pensemos y soñemos como uno solo, busquemos lo mejor para la Semana Santa de Almería, hagamos los esfuerzos que haya que hacer, hallemos las soluciones a los problemas que habrá que solucionar (que serán muchos), pero no olvidemos que este paso lo llevan esperando los cofrades desde hace décadas.

Esperemos al mes de enero para ver qué sucede, para comprobar si las juntas de gobierno de todas las hermandades (por cierto, esperemos que las de Gloria se mantengan al margen en un tema que no les concierne) son capaces de ser valientes ahora que no hay posibilidad de echarle la culpa al de siempre. Ahora son ellos, solo ellos los que van a decidir el futuro de la Semana Santa de Almería.

Y, por supuesto, que no se extienda ese pensamiento que les gusta tanto a los cofrades inmovilistas que es el de "pues si eso ya para la próxima Semana Santa que ahora ya no da tiempo". Ahora ya no hay excusas; es vuestro momento y los cofrades no quieren engaños.

Y una vez que se apruebe, si Dios quiere, esperemos que se convierta en realidad, que desde aquel 2012 ya estamos curados de espanto por aquí. Porque a esta es (o debería).

Lunes de Pascua. Alegría a raudales por la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y, como jartibles que somos, pena por la semana que ...


Lunes de Pascua. Alegría a raudales por la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y, como jartibles que somos, pena por la semana que se fue como un rayo. Casi no la hemos visto pasar. Se esfumó sin darnos cuenta, pero dejándonos una sonrisa dibujada en el rostro.

Y como ya pasó, hay que hablar de ella. Y poco a poco ir analizándola. E ir viendo los aspectos que se pueden mejorar para la que viene. Que luego no se ponga la manida excusa de que ya no da tiempo.

Hoy queríamos hablar de los horarios de llegada a la carrera oficial y los consiguientes huecos entre hermandades. Desde hace años el Ayuntamiento está empeñado (y bien que hace) en que los almerienses puedan sentarse en carrera oficial para poder contemplar el paso de las cofradías: estrechamiento, más localidades, más altura e, incluso, asientos en otros lugares. Sin embargo, todo esto se queda cojo si la persona que se sienta en carrera oficial tiene que esperar un par de horas a que llegue la siguiente cruz de guía.

El que suscribe no se ha sentado nunca (ni cree que lo haga) en las gradas de carrera oficial. Pero se entiende que mucha gente lo haga. Y por eso las cofradías deben intentar que el paso de las cofradías por carrera oficial sea seguido, sin cortes, fluido. No sé si los huecos que se producen en Almería suceden en otras localidades; en las que conocemos, por supuesto que no.

Aquí no estamos para ofrecer soluciones. Para eso ya estás las propias hermandades y la Agrupación, que es la que debería imponer sus remedios. Porque mientras esta cuestión no se solucione, nos seguirá faltando un paso crucial en la Semana Santa de Almería. Todos ganaríamos: cofrades, espectadores e incluso las mismas corporaciones.


De los seis días que vamos a analizar (excluimos el Sábado de Pasión y el Domingo de Resurrección por razones obvias), solamente en dos las cofradías de ese día pasan seguidas por carrera oficial, haciendo mucho más atractiva al espectador (y telespectador) la jornada.

El Domingo de Ramos las tres cofradías de la tarde noche pasan una detrás de otra por carrera oficial (Ángeles, 20.30; Estrella, 21.30; Santa Cena, 22.30). Y el Miércoles Santo las cuatro que salen a la calle también lo hacen de forma continua (Calvario, 20.20; Prendimiento, 21.00; Macarena, 22.15; Estudiantes, 23.10).

Sin embargo, cuatro días de la Semana Santa presentan unos horarios en carrera oficial que son totalmente incomprensibles en la mayoría de los casos. El Lunes Santo es un caso sangrante. Con solo dos cofradías en la calle, estas no son capaces de ponerse de acuerdo para pasar seguidas por el Paseo de Almería. Son solo dos cortejos y que además discurren por lugares totalmente opuestos. No hay posibilidad de cruce. La cruz de guía de Pasión se pone en el palquillo de horas a las siete y media de la tarde, mientras que los espectadores deben esperar dos horas enteras hasta que aparezca la del Gran Poder. Dos horas nada más y nada menos. Y lo peor es que llevamos así dos años. Porque antes, aunque existían huecos, en medio se colaba Macarena y no pasaba nada. Pero ya llevamos dos Semanas Santas igual. ¿No podría adelantar Gran Poder su salida a eso de las seis de la tarde para llegar antes a carrera oficial y cerrar ese hueco? Así llegaría antes al Zapillo en un día de diario; que este Lunes Santo el Señor entró en el templo a las dos menos cuarto de la mañana.


Otro día que nadie quiere arreglar es el del Martes Santo. Este año solo con dos cofradías, pero los años anteriores pasaba lo mismo. Existe un hueco de dos horas entre la venia del Amor (22.30) y la del Perdón (00.30) que es insoportable. Este año solo con dos cofradías, pero años anteriores pasaba lo mismo: en 2017 Coronación llegaba a las ocho y cuarto, mientras que en 2018 lo hizo unos minutos después de las ocho. Este Martes Santo cuando la cruz guía del Amor estaba en la Puerta de Purchena, el Perdón estaba en Tiendas. Y me dirán ustedes que es que es mejor ir a buscarlas por las calles. Y no lo dudo; así lo hago yo. Pero entonces para qué ponemos gradas en carrera oficial.

El Jueves Santo cuenta desde hace unos años con cuatro cofradías en la calle y, gracias a Dios, los problemas iniciales se solventaron y a día de hoy no hay cruces ni parones. Sin embargo, lo que no se ha solucionado son los tres bloques en los que se parte la tarde noche al paso por carrera oficial. Rosario del Mar ha conseguido este año retrasar la pronta salida en media hora, pero su llegada a carrera oficial a las seis de la tarde hace que deban de pasar tres horas hasta que el Encuentro haga lo propio. Normal que a primera hora de la tarde las gradas estén más que vacías. Pero es que desde la cruz de guía de la corporación de Ciudad Jardín a la de Angustias en el palquillo pasan de nuevo casi dos horas, puesto que la calle Gravina está ocupada por la entrada del Rosario del Mar en Santo Domingo. Y para más inri todavía habría que sumar otro hueco de más de una hora para que llegue la del Silencio. Un auténtico vaivén difícil de encajar, pero muy difícil también de soportar para cualquier almeriense que se siente en carrera oficial. ¿Podría salir hacia otro lado Rosario del Mar y pasar más tarde por carrera oficial? ¿Podrían ajustarse esos huecos entre todos?

Y terminamos con el Viernes Santo. Una tarde noche que ha sufrido distintos vaivenes en los últimos años. La Semana Santa de 2014 fue la última en la que las tres procesiones discurrieron seguidas por el Paseo (Sepulcro, 22.30; Caridad, 22.55; Soledad, 23.15). Al año siguiente, el traslado de Caridad a Santa Teresa y la obligación por parte del obispado al adelanto de la salida del Santo Sepulcro hicieron que el hueco entre las dos primeras y la Soledad se fuera abriendo. Caridad salía tarde, pero a partir del año pasado comenzó a hacerlo a las siete de la tarde (lo que se ha visto casi inviable por los Oficios), por lo que el Viernes Santo se ha partido completamente en tres partes. El adelante en media hora de este año por parte de la Soledad no arregla este desaguisado, puesto que hace falta la implicación de todos.

La nueva junta de gobierno de la Agrupación de nuestra ciudad debería tomarse esto como una prioridad para que la Semana Santa de Almería siga creciendo. Es difícil (en algunos casos mucho), pero para eso está esta entidad, que debe dirigir a las hermandades para el bien común. Y, si las propias corporaciones no ponen su granito de arena, alguien las tendrá que obligar.

La tarde del pasado 18 de marzo, la Gestora al frente de la Hermandad de Coronación sorprendía al colectivo cofrade almeriense con la ...



La tarde del pasado 18 de marzo, la Gestora al frente de la Hermandad de Coronación sorprendía al colectivo cofrade almeriense con la decisión de no bajar al centro de la ciudad a realizar Estación de Penitencia. La razón que les ha llevado a tomar esta decisión es la siguiente: faltan costaleros.

¿Qué os parece?

El asunto tiene miga y da para enfocarlo desde perspectivas muy diversas. Así que vamos a analizarlo. Pero, para hacerlo, antes es necesario despersonalizarlo. Aunque la noticia haya saltado desde el barrio de Los Molinos, olvidemos que estamos hablando de Coronación. No se trata de juzgar la decisión ni, por supuesto, de matar al mensajero. Imaginemos que hablamos de cualquier hermandad, de cualquier barrio, incluso del centro. Imaginemos que Prendimiento, Estudiantes o Angustias llegan un día con la misma noticia: “No tenemos costaleros, no vamos a hacer Estación” (Independientemente de que pensemos en si estas hermandades tomarían esta decisión; Solo supongamos la decisión).

Lo primero que chirría es que el cuerpo de costaleros condicione el devenir de una procesión. Supongamos que tenemos costaleros pero no tenemos penitentes, supongamos que tenemos costaleros pero no tenemos música... ¿Qué pasa entonces?

Lo explico poniendo más ejemplos...

La Hermandad del Calvario entró en Carrera Oficial por primera vez en 2017 y lo hizo con una nómina bastante escasa de penitentes. No es la única: al Santo Sepulcro le hemos visto también procesionar con muy pocos penitentes (aunque su cortejo es bastante singular y se rellena fácilmente) y el Amor también ha tenido años de filas muy justas. Por otro lado, la Hermandad del Encuentro procesionó en 2003 sin música...

¿Qué pasó? Quien tenga buena memoria responderá sin problemas: que todas, y siempre, han pasado por Carrera Oficial.

Pero, si faltan costaleros... ¿Tenemos licencia para no hacerlo? ¿Y esto es bueno, o es malo? ¿Es admisible que una hermandad cree esta diferencia entre sus propios hermanos? ¿Son los costaleros hermanos de primera y los penitentes y demás miembros del cortejo hermanos de segunda? Es una discriminación en un colectivo religioso de iguales y, como toda discriminación, es muy peligrosa.

Los argumentos en defensa de la decisión no son absolutos. Lo lamento por quienes piensen que sin paso no hay procesión pero, en realidad, no es así: sin penitencia no hay procesión. ¡Sin Dios no hay procesión! Todo lo demás es accesorio y, en situaciones extraordinarias, es modificable. Lo mismo que una hermandad puede salir sin música porque no hay dinero para los músicos, puede salir con ruedas si no hay costaleros o con andas más pequeñas y excepcionales si las ruedas no son acoplables al paso y al itinerario. Incluso, por ser excepcional, se puede recurrir a la ayuda de otras tres, cuatro o cinco cuadrillas completas de otras hermandades y hacer, de un problema, una celebración.

Es decir, quien quiere hacer Estación de Penitencia y llegar a Carrera Oficial, llega y la hace.

Pero, vayamos más allá, ¿Qué pasa con las obligaciones al ser una hermandad agrupada que procesiona los días santos?

A bote pronto sabemos que, quien no pasa por Carrera Oficial, no cobra subvención; La Hermandad de la Unidad -que está agrupada y, durante un tiempo, la cobró- dejó de cobrarla precisamente por no pasar por el Paseo. Pero, además, si lo de no pasar por Carrera Oficial ocurre dentro de los días santos debería ser sancionable. Estamos cansados de escuchar que, si una hermandad llega tarde a Carrera Oficial, hay que sancionarla. ¿Y qué pasa si, lo que hace, es no llegar?

En 2012, las hermandades del Perdón y de la Soledad decidieron no pasar por Carrera Oficial después del tangai que se montó con lo del Paseo y no se les sancionó. Siendo tan blandita la justicia de la agrupación, sería lógico pensar que, si una hermandad aduce que “no puede llegar”, tampoco sería sancionada independientemente de lo justificable que sea su afirmación pues, el argumento definitivo, es la falta de costaleros.



Es cierto que la caridad cristiana debería movernos a ser compasivos y misericordiosos. Y que, si hay que comprender que una hermandad tiene dificultades, se comprende y se le ayuda. Solo que, la verdad, no es que se ayude, es que se consiente. Malcriamos a niños consentidos: la agrupación consiente a sus hermandades y las hermandades consienten a sus costaleros. Y, en ninguno de los casos, se está ayudando realmente; Ni ayudando, ni educando. No se puede educar cuando practicas la incoherencia.

La prueba está en que, a la hermandad que haga de su capa un sayo, la agrupación no le sancionará, como nunca se sanciona a nadie, pero tampoco cobrará la subvención. Y saldrá en procesión cuando le dé la gana a pesar de que, al estar agrupada y no pasar por Carrera Oficial, debería salir en las vísperas.

La prueba está en que hay hermandades dispuestas a salir en procesión aunque ello implique realizar un itinerario diseñado bajo un principio de discriminación que establece que, en el cortejo, unos hermanos valen más que otros.

No podemos llamarnos hermanos, ni agrupados, cuando no pensamos ni como hermanos, ni como un grupo.

Decía hace unos párrafos que no quería personalizar esta reflexión en el caso concreto de Coronación, aunque haya sido el “asunto Coronación” el que la ha suscitado. De hecho, si hubiera sido cualquier otra hermandad la que hubiera tomado misma la decisión, el resultado final habría sido el mismo. No se trata de condenar al que toma la decisión, sino de examinar las decisiones que tomamos.

Y hay decisiones que todavía no sabemos tomar. Estoy señalando la luna, no te vayas a quedar mirando el dedo...

FERIA ESENCIA COFRADE Ayer nos desayunábamos con el desliz de la publicación del cartel de la que, si Dios quiere, será la feria "...


FERIA ESENCIA COFRADE

Ayer nos desayunábamos con el desliz de la publicación del cartel de la que, si Dios quiere, será la feria "Esencia cofrade" que la Cámara de Almería quiere celebrar en el mes de noviembre en el palacio de congresos de Aguadulce. Y digo desliz, porque todavía está todo en pañales y no se quería hacer público todavía. Hay que firmar todavía contratos, cerrar conferencias y cuadrarlo todo, pero ya los mentideros cofrades auguran unas jornadas cargadas de bandas de calidad que vendrán, si todo va bien, desde la misma Triana y otros lugares de la Champions League cofrade.

PRIOSTÍA EN EL SAGRARIO

Se están celebrando estos días los cultos de Reglas en honor a Jesús del Prendimiento en la capilla del Sagrario y llama la atención lo escaso del montaje que la priostía de esta corporación ha desarrollado. No sabemos si esto ha sido debido a que el cabildo catedral no deja organizar unos montajes acordes a la importancia de los cultos o es más bien algo relacionado con la propia hermandad, pero, sinceramente, contrastan muy mucho con los montajes estudiantiles de hace unos meses. El Señor sobre una peana en un lado del altar con una muy escasa cera nos retrotrae a tiempos pasados. Si dentro de la capilla no se puede montar un altar efímero digno, hágase fuera.

CUCHILLOS DEL VIERNES SANTO

Nuevos capataces en los dos pasos de la hermandad del Santo Sepulcro, nuevo capataz en el misterio de la Caridad y segundo año del equipo de capataces del paso de la Soledad han hecho que los movimientos de costaleros estén siendo abundantes en las tres cofradías de esta jornada. Hemos vivido años en los que sacar los pasos del Viernes Santo era más que complicado. Sin embargo, ahora hay mejor situación, aunque el cambio haya venido por algunas maniobras éticamente discutibles, ya que se están tocando a costaleros que ya salen esa jornada. Dejemos en paz a la cuadrillas formadas.

BASES DEL CONCURSO DEL CARTEL

Se presentó el cartel el lunes y ya se formó la de siempre. Es normal; nunca llueve a gusto de todos. Y no vamos a juzgar aquí la elección, sobre todo porque no tenemos ni idea. Pero queremos ir más allá y recoger la queja que los propios artistas participantes de este concurso llevan un tiempo denunciando y que este año se ha hecho más fuerte. Hay que cambiar las bases del concurso, hay que dejar más libertad, hacerlo más atractivo a los posibles participantes, olvidarse de cortapisas y dejar vía libre al arte particular. Habrá más y mejor participación. Además, lanzamos una denuncia con respecto a este concurso: la impresión de los carteles tiene una calidad ínfima. Debe ser indignante para una persona que gana un concurso así ver su cartel impreso con una calidad tan baja, tan distinto del original. Esto pasa todos los años, pero es que este ya ha sido de juzgado de guardia.

EXTRAORDINARIAS

Gran alegría recibimos el pasado viernes cuando el hermano mayor de Estudiantes anunció que el próximo 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar. Llevamos unos años de salidas extraordinarias; raro en Almería. Y las que vienen en estos años plagados de efemérides y aniversarios. De hecho, dentro de poco se anunciará otra en el barrio de las Huertas, que quizás haga las delicias de aquellos rancios que sueñan con ver a los dos titulares juntos en el mismo paso.

MODIFICACIÓN DE HORARIOS

Estos días pasados anunciaba la hermandad de la Soledad el adelanto de su hora de salida en treinta minutos. Se trata de un gran esfuerzo que debe hacer esta corporación para intentar acortar el hueco que se produce en carrera oficial entre las tres cofradías del Viernes Santo. Ahora, Caridad y Santo Sepulcro deberían recoger el testigo y dar un paso al frente para que sea labor de todos. No hay muchas veces en las que la Soledad haya salido a las ocho y media de la tarde. Pero nuestra petición va más allá. Las cofradías del resto de días santos deben hacer todas un esfuerzo por reducir esos huecos que a veces (Martes Santo, por ejemplo) es descomunal. De hecho, la Agrupación debería abandonar su papel de observador y debería implicarse en esta tarea fundamental para el crecimiento de la Semana Santa de Almería.

PLAZA DE LA CATEDRAL

Tras el experimento de las vallas que se colocaron el año pasado en la plaza de la Catedral, el Ayuntamiento quiere dar un paso más y estaría muy interesado en que la carrera oficial se extendiera desde dicha plaza hasta el Paseo de Almería. De hecho, se está estudiando la posibilidad para esta misma Semana Santa de que un acceso y una salida única a la plaza catedralicia. Si fuera así, quizás se perdiera la calle Cubo, aunque se ganaría mucho en organización y en la posibilidad de colocar sillas para el público al paso de las cofradías. Veremos a ver en qué queda todo esto.